lunes, 8 de noviembre de 2010

El Hombre y El Móvil

La verdad hoy no os voy a escribir un post sobre Android o algo por el estilo, sino que os voy a copiar (tecnicamente) un post de un compañero Androide llamado marineru de la web "El Androide Libre" el cual con mucha gracia y esmero dedica una descripcion a cada usuario de movil, ya sea iPhone, Android o Blackberry.
A continuacion os dejo con el post.
NOTA: Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia, o, eres un friki. xD




Bienvenidos amigos de la naturaleza a El Hombre y el Móvil, acompáñanos para descubrir la fauna local diferentes tipos que hay de homo-movilensis. Si hay algún lector sensible recomiendo que no siga leyendo ante la crudeza de lo que vamos a relatar.


Investigaremos los principales especímenes que hay, a saber; los Blackberryleros (homo-blackberriliensis), los iPhoneros (homo-jobs) y los Androides (homo-googlers). No mencionaremos los WindowserosWindows Mobile, para ser sinceros, hace tiempo que está en fuera de juego (homo-microsoftis)

A pesar de ser este un punto de reunión de Androides, y este artículo escrito por otro Androide, intentaré ser lo más objetivo posible describiendo estos representantes de nuestra fauna local.

 
Comencemos con los Blackberryleros. El Blackberrylero común viene del entorno empresarial, la Blackberry es la extensión de su mano y de su correo electrónico. Suelen reunirse a las 7 de la tarde en un bar a tomarse unas cañas con otros Blackberryleros para intercambiar conocimiento sobre fútbol o cualquier otro deporte. Lo primero que hacen es sacar su teléfono y ponerlo encima de la barra -”Es que necesito estar localizable” se les escucha decir. Podremos saber su status en la manada empresarial según el modelo de Blackberry que pone encima de la barra.
Si es un jefecillo le darán una Blackberry
Pearl, el jefe del departamento usa la 8900 y si ya es jefazo 9700. Cuando se la cambian por un modelo superior lo muestran con orgullo, como un pavo real enseñando sus plumas, es un triunfador!

Da igual que otro homo-movilensis tenga un móvil de guardia perronero y de el dependan un montón de servidores, que si no tiene una Blackberry el grupo de Blackberryleros le dará la espalda. Su cruda realidad es que esa Blackberry es una cadena de esclavitud que les ata a la empresa, su superior sabe que están 100% localizables y la excusa de “Es que no vi ese correo” deja de ser valida. Su indumentaria de verano incluye la funda de cuero oficial de Blackberry atada al cinturón.

Ahora con la apertura de Blackberry al gran publico esta apareciendo un nuevo homo-blackberrylensis quemando dedos tecleando en su dispositivo, llegando a tener hasta callo, mientras hablan con sus amigos a través del Blackberry Messenger o comentan sus fotos en Tuenti. Sustituyen el sms por el email para enviar los mensajes de reunión para adorar a sus ídolos Don Simón y Coca-cola. Además suele cundir en pánico entre ellos cuando les llega los correos forward que les dicen que si no lo reenvian 500 veces cancelarán su cuenta de Hotmail.

Para los iPhoneros la Blackberry es un móvil feo, sin ningún tipo de estética mientras que para los Androides es básicamente un ladrillo que no te permite hacer absolutamente nada.
 
Al iPhonero medio lo encontramos en su hábitat natural, el Starbucks haciendo como que escribe o en su defecto la Fnac, sección de vinilos. Su indumentaria es muy característica, unas gafas de pasta negras, chapitas en las solapas y una bandolera de pana marrón para ellos y una de Emily the Strange para ellas. No solo tienen un iPhone, ven las keynotes de Steve Jobs en un iMac, escuchan a Franz Ferdinand en su iPod, leen a Kant o a Poe en su iPad y les gusta cualquier cosa que tenga una manzana mordida, aunque lleve gusano.
Siempre tienen en cuenta el diseño de todo lo que usan, tanto de hardware como las aplicaciones que usan, suelen dedicarse a profesiones intelectuales como bellas artes o diseño gráfico.

Echan de menos aquella época en la que eran élite ya que ahora está apareciendo el iPhonero del tipo “mira tengo un aifon”. No sabe como se usa, solo lo utiliza para llamar, como mucho usan las aplicaciones que hacen ruidos simpáticos. Para demostar lo bueno que es su movil siempre enseñan lo fluida que va la galeria de fotos. Distinguirás este homo-movilis porque cuando saca el iPhone tiene una nube de moscones desplazando al Blackberrylero común de su hábitat natural.

Para los Blackberryleros el iPhone no es un móvil serio, no aporta profesionalidad al sacarlo en una reunión y para los Androides es la representación del yugo de Steve Jobs que les quiere llevar al lado oscuro y atarlos a todos en las tinieblas.

 
Y por ultimo, pero no menos importante, nosotros, los Androides. El hábitat natural de los Androides es su habitación, concretamente en la mesa del ordenador con una mano en el ratón y otra en el teclado (no siempre) revisando páginas sobre Android, foros, blogs y cualquier cosa que tenga un robot verde en el encabezado.

Estos especímenes tienen la costumbre de cambiar la rom del móvil al menos una vez a la semana, entran varias veces al día en el market a ver si hay alguna actualización de algo ya que sufren de versionitis paranoica, actualizan todas las aplicaciones aunque no sepan en qué cambian. Cuando sale la versión 2.2 de Android al día siguiente verás manadas de homo-googlers preguntando en los foros cuando sale la siguiente, es un cazador ansioso.

Suelen tener casi todo en sus cuentas de Google, correo, calendario, contactos, fotos, vídeos, documentos… si Google tuviera un supermercado comprarían ahí. Tienden a tener instaladas una media de 50 aplicaciones y solo usan 10, las otras 40 son por si acaso las necesitan y están obsesionados con el nivel de batería. Como buen usuario de software libre tienden a evangelizar con sus bondades a todos los que tienen alrededor, intentando conseguir conversos a la causa, la primera en caer suele ser su pareja.

Si tienen algún iPhonero al lado les surge una competitividad innata, cuando el iPhonero enseña alguna aplicación entonces el Androide enseña una igual o parecida acompañada de un grito gutural “Pero esta es gratis eeeeeh”. A continuación demuestra su poder enseñando Google Maps, con geolocalización, las fotos en satélite y si puede con su avatar de Lcale mostrando su posición. Se dedica a relatar las futuras utilidades

Para los Iphoneros un Android es una clara copia del iPhone, un quiero y no puedo, mientras que para los Blackberryleros son esos móviles con pantalla grande y de colorines que tienen los frikis informáticos cuando vienen a arreglarles el ordenador.